La Catedral
de Catania está ubicada en el centro de la ciudad, en la Piazza del Duomo.
Destaca como una auténtica joya del barroco italiano, rica de
ornamentos y ritmo estético. Está consagrada a la veneración de
Santa Agata, la joven virgen que según la tradición
cristiana que fue sometida a grandes martirios por el cónsul romano,
y sacrificó su vida antes de renunciar a su fe.
En su interior podemos apreciar
frescos y pinturas alegóricas, pero quizás lo más significativo es
que allí descansan los restos mortales de la Santa y los de otras
figuras relevantes, tal como el gran músico catanés
Vincenzo
Bellini y diferentes miembros de la familia real aragonesa.
Iniciada en el
siglo XI (1078-1093) por el rey normando
Roger II sobre las bases de unas termas romanas.
Del edificio normando sólo se
conserva la sólida estructura de los ábsides y el crucero. El
aspecto externo es obra de la restauración del arquitecto
Vaccarini quién tras el terremoto de 1693 proyecta el
conjunto de la Plaza del Duomo, con el
Palacio de los Elefantes (actual ayuntamiento), el
Duomo de Catania, el palacio del
Seminario de los
clérigos, y en el centro la
fuente del elefante, Liotru).
El lateral está
compuesta por un gran recinto marmóreo coronado de estatuas y con un
pórtico de 1577 obra de Mazzola,y la fachada erigida por Vaccarini
en 1736, posee dos ordenes de columnas, el inferior confeccionado
con columnas más antiguas.
Sobre la puerta principal se halla una estatua de la patrona y
protectora venerada de la ciudad,
Santa Àgata.
La cúpula también obra
de Vaccarini es otro de los excesos barrocos de la catedral.
Debajo del campanario
una inscripción nos recuerda que en caso de terremoto escapemos al
campo y nos cuidemos de los saqueos.
En el interior, de tres
naves, respetando la estructura normanda encontraremos pinturas de
Guillermo Borremans tras pasar por la tumba de
Vincenzo Bellini,
el Cisne de
Catania,
compositor magistral.
En el brazo derecho del transepto
encontraremos si tenemos suerte ya que con frecuencia está cerrada,
la capilla de la Madonna, también de
Mazzolo, sobre
la base de una originaría torre defensiva.
La virgen del altar es del siglo
XVI, y la tumba de la parte derecha es de Constanza de Aragón,
esposa de Federico III. Además un sarcófago romano contiene los
restos de varios soberanos de la corona aragonesa, el fresco del
ábside central es de 1628.
Finalmente en el ábside derecho hallamos la capilla de Santa Ágata,
el lugar más venerado de la catedral y donde es normal encontrar
feligreses postrados, asidos a la verja, orando a la Santa.
Posee un tríptico de la
coronación de
Santa Ágata
entre San Pedro y San Pablo. En un portal a la izquierda se
encuentran los tesoros de Santa Ágata, con el arca gótica que
contiene sus reliquias y el conocido busto de plata obra de Giovanni
di Bartolo. Sin
embargo estas piezas sólo se pueden visitar en los dias festivos de
la patrona entre el 3 y el 5 de Febrero.
Bajo
la catedral, a la derecha de la fachada se encuentran las
Termas Achilianas,
que formaban parte de un suntuoso edificio termal. Pese a que
resulta difícil su datación, existe una inscripción en griego que
atestigua trabajos de reparación en torno al 434 d.c.