Enconsertada entre
Corso Sicilia y Via Umberto por un lado y
Via Etnea por otro está la Plaza Carlo Alberto, que
acoge diariamente la “Fiera” di Catania, un mercado donde podemos
encontrar casi de todo, frutas, verduras, carne, pescado, quesos,
ropa, baratijas… Sin duda nos parecerá que hemos saltado hasta el
Norte de África y que paseamos por un zoco, con la algarabía,
chillidos y ajetreo que comporta.
Comprar, significa
batallar con el resto de compradores en busqueda de gangas, y
regatear con los vendedores. En ocasiones podemos encontrar
auténticos tesoros que contentarán el esfuerzo de paciencia que
supone peregrinar por los estrechos pasillos atestados de no sólo
cataneses. La mezcla de colores de los frutales contrasta con los
olores de los peces, que se extienden sobre las gigantescas cabezas
de los peces espada que se ierguen en los puestos sin ningún tipo de
proteccción sanitaria ante el asfixiante calor catanés.
Podremos encontrar
pulpos, calamares, erizos de mar a la vez que botas de cuero,
bolsos, camisetas y zapatillas de marca genialmente imitadas,
animales, relojes, juguetes, anticuallas…
En resumen, todo el que
quiera vender algo viene a la Fiera de
Catania para
comerciar comol o hicieron antes fecinios, cartagineses, normandos,
árabes, españoles e italianos.
Mercado
històrico central: Plaza Carlo Alberto, horaire de
apertura: abierto todas las mañanas del lunes al sabàdo.