Sugestiones y emociones de
naturaleza un poco íntima, casi conmemorativa, se encierran en torno
a los espacios de las casas-museo,
lugares natales o teatros de la vida privada llamados a reunir,
reconstruir y conservar la memoria biográfica de personajes de
relevancia pública local o fama consagrada.
La casa natal de
Vincenzo
Bellini, compositor de
indiscutible importancia en el panorama del siglo XIX musical
italiano, se transformó en 1930 en sede del
Museo
Belliniano de Catania,
constituyendo no sólo un elemento de alarde ciudadano, sino también
un importante punto de referencia histórica, artística y musical.
Por la preciada colección de
materiales musicales y objetos personales, por la rica biblioteca,
por las atmósferas del lugar que recuerdan una lejana vida familiar,
el Museo representa un
momento de enlace y de síntesis perfecta en el viaje que se remonta
entre las etapas de un recorrido biográfico de breve duración pero
de legendaria memoria.
El Museo tiene sede en la casa
natal de Vincenzo Bellini en el palacio Gravina-Cruyllas del siglo
XVIII, en frente de la Iglesia de S. Francisco y la Inmaculada; en
el interior de esta iglesia se encuentra el órgano sobre el que
parece ser se ejercitaba Vincenzo Bellini en el periodo de su
infancia y de su primera formación musical.
Levantado originariamente sobre
las ruinas del antiguo odeón y del teatro griego, el edificio
fue destruido por el terremoto del 11 de enero de 1693 y
reconstruido rapidamente después.
En 1435 Jacopo Gravina había
hospedado aquí a Enrique de Aragón; en 1552 se alojó el virrey
Giovanni Vega. En 2007 el Museo Cívico Belliniano se reabre al
público después de importantes intervenciones de restructuración.
Como atestigua la placa colocada
al ingreso, el Museo fue inaugurado el 5 de mayo de 1930 con la
presencia del Vittorio Emanuele III, gracias al apoyo económico de
los mismos ciudadanos cataneses que contribuyeron a la recogida de
fondos para la adquisición de la casa a los últimos propietarios.
Con pleno respeto por su tipología
y misión cultural, la casa-Museo dedicada a la figura de Bellini
desarrolla desde siempre un papel de importancia primaria en la
recogida y conservación de los materiales pertenecientes a la vida y
al mundo artistico del compositor catanés. Desde su fundación hasta
hoy el Museo ha adquirido, de hecho, preciados materiales y
documentos, que en los espacios familiares de la antigua residencia
recrean un contexto de fuerte sugestión y al mismo tiempo de
irrenunciable valor científico.
La Casa Museo fue declarada
monumento nacional el 29 de noviembre de 1923.
Gracias a los recientes trabajos
de restructuración, la Casa Museo ha sido reorganizada creando
también nuevas áreas para los servicios añadidos. Los espacios se
disponen en base a un orden cronológico que repropone los momentos
fundamentales de la biografía artística y las vivencias de la vida
privada del compositor.
Cada objeto se
convierte en símbolo y representación a un tiempo de pedazos de vida
y de arte, hace de espejo de una época y de sus tradiciones, se
aleja de la singular función y del significado particular para
proyectarse en las ilustraciones del contexto general y en la
reproposición de ocasiones y circustancias de vida.
El Museo en su nueva
concepción organizativa y compositiva, se situa como moderno centro
de exposiciones y punto de referencia científica sin renunciar al
atractivo de la vivencia familiar y de los sabores un poco
anticuados de la reconstrucción de ambientes.
El recorrido de visita a la Casa
Museo se desarrolla entre las habitaciones como si fuesen los
capítulos de un cuento dedicado a la vida del compositor. Desde el
inicio el Museo ha intentado «restituir a sus originarias
disposiciones y características constructivas» los ambientes y los
objetos, como atestiguado en las palabras del primer director y
fundador del museo Benedetto Condorelli.
A la entrada del edificio, una
«pobre y humilde escalera» en abanico compuesta de doce escalones
conduce a un descansillo, que introduce a las habitaciones del
primer piso. En la sala antede la puerta de acceso se encuentra la
boca de un pozo en desuso, del que la familia Bellini sacaba el
agua.
El recorrido se desarolla a través
de ambientes, una vez teatro de escenas familiares y hoy decorados y
reconstruidos para mostrar mediante la secuencia de objetos,
documentos, partituras manuscritas, instrumentos, recuerdos, el
mundo privado y la esfera artística en el interior de la cual se
desarrolla la breve, pero intensa, vida del músico catanés.
La pequeña puerta de acceso
desemboca en una salita que acoge documentos referentes a la
adquisición de la casa natal por parte del ayuntamiento de Catania y
el plano de la propia casa.
Bellini mantiene siempre una
estrecha relación con la propia ciudad, también mediante el
intercambio epistolar que lo unía a los familiares y en modo
particular al tío Vincenzo Ferlito. Fue justo este último quien
comunicó al músico en abril de 1830 que el Intendente del Vallo de
Catania había concedido su aprobación a la propuesta avanzada por el
Decurionato Catanés de hacer acuñar una medalla de honor del famoso
ciudadano. Bellini responderá enviando a Catania una copia, atada
con tafilete rojo, de la edición impresa por Ricordi de I
Capuleti e i Montecchi, con una dedicatoria a los Cataneses; la
edición de la obra se acompañaba de un grabado con su retrato
realizado por Natale Schiavoni.
Desde la primera salita se accede
a la alcoba con bóveda de crucería y pavimento en cerámica, espacio
de la casa en el que nace el compositor.
Este ambiente aloja un retrato
infantil de Bellini y una estatua del escultor Salvatore Grimaldi,
quien retrata al músico de niño en el acto de dirigir, además de
algunos muebles pertenecientes a los familiares.
Una anécdota encontrada en el
anónimo manuscrito conservado en el Museo narra que una noche (los
biógrafos remontan el episodio a 1804), en la iglesia de los Monjes
Capuchinos, «el abuelo Bellini conducía la mùsica; y siempre el
chico a su lado, la misma noche se entusiasmó de tal forma que
comenzó a llorar gritos, en definitiva él quería hacer de maestro y
tocar. El abuelo para complacerlo se vio obligado a cederle el papel
de quien lleva la batuta y Vincenzo dirigió tan bien la orquesta que
maravilló a todos, incluido el monje Luigi Monte, que no podía parar
de llorar ».
El salón, con doble bóveda de
crucería, forma junto a la alcoba un único y amplio ambiente. Se
encuentran aquí expuestos tanto varios documentos en relación con la
familia Bellini (los papeles relativos al nacimiento del compositor,
el certificado de bautismo del músico, el certificado genealógico de
la familia, varias cartas manuscritas), como objetos personales
pertenecientes a Vincenzo Bellini: una figura de S. Águeda, retratos
de familia, broches, dos tinteros. También aquí se custodia una
carta manuscrita de Rossini y una miniatura de la cantante Maria
Malibran, por la que Bellini cultivó una pasión no correspondida.
En la segunda planta se encuentran
cuatro salas que exponen instrumentos pertenecientes a los
familiares y a un amigo del compositor, carteles celebrativos, una
amplia biblioteca musical y una sala multimedia.
La sala acoge la documentación
referente a la enfermedad, a la muerte y a la autopsia del
compositor, la invitación a la misa fúnebre en París organizada por
Gioachino Rossini, y el inventario redactado por Guditta Turina.
Además se expone un retrato al
óleo que celebra al músico investido con la gran cruz de Caballero
de la Legión de Honor.
Tal honor se confiere a
personajes, franceses y no franceses, que se han distinguido en
tierra de Francia por méritos particulares.
Bellini, la recibió a continuación
del triunfal éxito conseguido con I Puritani en el Théâtre
Italien de París (1835). Fue después donada al tesoro de S. Águeda,
patrona de su ciudad natal.
Desde esta sala se accede a la
estancia dedicada a la exposición de los manuscritos musicales y a
la sala donde se custodia el ataud dentro del cual fue repatriado en
1876 el cuerpo de Bellini.
Museo Belliniano:
Piazza S. Francesco d’Assisi, 3 Teléfono/Fax 095 7150535
E-mail
silvano.marino@comune.catania.it.
Accesible a discapacitados. Horario de apertura:
todos los días 09:00h./13:00h.
martes– jueves 09:00h./13:00h. – 15:00h./18:00h.Entrada:
gratuita. El horario del museo y el precio
de la entrada pueden estar sujetos a cambios